Shall we…Dance? . ¿Podemos bailar en Cádiz?. / 2007

Shall we…dance? ¿Podemos bailar en Cádiz?, 2007.

Vídeos simultáneos / 8’ 24” / Loop.Caja de luz explicativa del proyecto. Aluminio serigrafiado + backlight. 50 × 50 x 5cm.Producido por la Diputación de Cádiz.2007.Colección del CAAC.

Shall we…dance? es el título genérico de una serie de acciones realizadas en centros comerciales y culturales de diferentes ciudades.

En este caso la intervención fue realizada en un centro comercial de Jerez de la Frontera. El edificio funcionó como un escenario que determinaba los movimientos de las personas que entraban y salían a escena. En la acción aparecen tres “coreografías”: la del arquitecto, representada por el desplazamiento cotidiano; la del artista, ejecutada por diez bailarinas para representar la energía flamenca con un movimiento pausado, y una tercera que consistió en incorporar a unos jóvenes realizando parkour.
La intención del proyecto era una invitación a reflexionar sobre si existe realmente un margen de libertad de desplazamiento al acceder a un centro comercial. En conclusión, es una metáfora del control a muchos niveles (psicológicos, políticos, sociales, culturales, etc.) cuya génesis comienza en la dirección y planificación del propio movimiento corporal.

Can We Dance in Cádiz?, 2007

Simultaneous videos / 8’24” / Loop.Light box explaining the project. Screen-printed aluminium + backlight. 50 x 50 x 5 cm.Produced by the Provincial Council of Cádiz, 2007

Shall We…Dance? is the generic title of a series of performances staged at malls and cultural centres in different cities.

In this case the intervention was organised at a shopping centre in Jerez de la Frontera. The building acted as a set that conditioned the movements of the people entering and exiting the stage. The performance included three “choreographies”: that of the architect, represented by everyday traffic; that of the artist, performed by ten female dancers who translated the energy of flamenco dance into slow, measured movements; and a third choreography of young people practising parkour.
The aim of the project was to invite a reflection on whether we really have freedom of movement when we enter a shopping centre. It was, in essence, a metaphor for control on many different levels (psychological, political, social, cultural, etc.), which begins with the management and planning of the movements of the body itself.




Las Ayudas “Frontera Sur” me dio la oportunidad de seguir desarrollando el proyecto “Shall we..dance?” con la condición de realizar la acción en algún espacio público dentro de la provincia de Cádiz. Decido hacerlo en Jerez porque es un núcleo urbano importante dentro de la provincia, ya que atrae a personas, consumidores, de todos los pueblos de la sierra y municipios cercanos. Me interesaba como localización un edificio de tipo genérico, cuyo formato es el de los centros comerciales que me facilitara una estructura similar de grabación a la realizada en Barcelona. Para conseguirlo decidí mantener una imagen de repetición y de globalización, usando los mediadores de movimientos (escaleras mecánicas) en todas las acciones.

Sin embargo, en contraposición a esta globalidad me gusta resaltar pequeñas características locales. Para ello escogí a diez bailarinas de flamenco del Conservatorio de Cádiz para representar la coreografía diseñada por Gabriele Muñagor ri, artista y bailarina vasca, que se encargó en convertir la energía flamenca en algo más cercano a un movimiento pausado, a caminar.
35
foto6
Por otro lado y en esta acción en concreto aparece de forma espontánea una tercera coreografía que consistió en incorporar a unos jóvenes que realizaban “parkour”. Es una práctica similar al skate, pero sin otra herramienta más que el propio cuerpo, que nace en los suburbios de Paris y que ésta

disipada por toda Europa, su nombre es una palabra en fran cés que significa recorrido. Sus seguidores lo denominan “el arte del desplazamiento”, ellos diseñan su propio recorrido, recorren la ciudad y utilizan el mobiliario urbano y las direcciones ya trazadas para saltarlas literalmente.

El proyecto se formaliza en una instalación compuesta por dos vídeos, cuya proyección forman un ángulo de 90 grados. Cada vídeo es una toma distinta de una misma acción. También se incorporó una pequeña caja de luz que funcionó como panel explicativo.

37 copy

Link-41Link-40Link-39

Link-38Link-37Link-36

foto1foto4foto5foto2foto3


Leave a Reply